La Aromaterapia desde siempre

Casi tan antiguo como el género humano es el uso de aromas, esencias y aceites naturales para tratar diversas dolencias y mejorar nuestro cuerpo y espíritu. Ya ardían resinas aromáticas en la Arabia de los califas, Cleopatra lubricaba su cuerpo con aceites, los chinos eran maestros de las esencias siglos antes de Cristo.
En nuestros días, el entusiasmo con que la sociedad occidental ha tomado la medicina natural, sembrando tiendas naturistas por todas partes, ha hecho que la gente se acerque más a otras formas de alivio. La aromaterapia, que hace uso de las esencias y extractos de plantas para lograr el bienestar, así como las mismas plantas, es una de las alternativas más populares de esta tendencia.

¿Qué es la aromaterapia?

“La aromaterapia es el arte y la ciencia de usar aceites esenciales, extractos de plantas, y las mismas plantas para mejorar la calidad de la vida, brindando bienestar en el más amplio sentido, tanto a nivel físico, como psíquico y espiritual”, dice Mario Cáder, aromaterapeuta con más de 30 años de profesión.
La aromaterapia es arte, porque así como los músicos combinan sus notas, los pintores sus colores o los poetas sus versos, hay que tener inspiración e intuición para mezclar los aromas y así produzcan su energía, define Mario.

“La aromaterapia es ciencia porque en cada extracto, en cada planta, en cada aceite natural o sustancia de la naturaleza, palpita la esencia de la vida, con sus propiedades de curación, leyes y efectos físicos y psicológicos”.
Desde cuándo se hace uso formal de la aromaterapia?
La palabra aromaterapia fue acuñada por el médico francés Gattefosse, a principios del siglo pasado. El Dr. Gattefosse experimentó con diversas plantas y aromas hasta descubrir las reacciones y efectos que causaban a nivel psicológico o espiritual.
La realidad era, sin embargo, que el doctor Gattefosse llegaba con varios milenios de retraso a una sabiduría popular de inmemoriales raíces.
Sin ir muy lejos, las excavaciones de Ceren, un pueblo salvadoreño sepultado por un volcán en una época remota, han revelado detalles sorprendentes, como el hallazgo de una “casa” para relajarse en donde las mujeres embarazadas descansaban oliendo aromas de romero y de menta.
Para Mario esto no tiene nada de sorprendente: “Ahora todos los aromaterapeutas modernos sabemos que ambas fragancias, el romero y la menta, son efectivas contra la ansiedad y el estrés. Y ayudan a todas las personas afectadas por estas presiones, como por ejemplo, una mujer embarazada”.

Nuevos milagros aromáticos

Con todo este boom de aceites que prometen restaurar su cabello, de todo tipo de velas con toda clase de aromas para alivio del estrés, la recuperación de la serenidad y hasta el alivio del insomnio, de gel de baño para el amor o la meditación o de plantas perfumadoras del ambiente, vale la pena preguntarse si estos alabados productos funcionan en realidad.

¿Cómo trabaja la aromaterapia?
Mario se encarga de corroborar las virtudes de la aromaterapia y la validez de sus productos. Explica que los aceites esenciales están compuestos por millones de moléculas aromáticas, las cuales entran por la nariz y recorren el sistema límbico hasta llegar al cerebro, donde hacen reaccionar la memoria.
“Dependiendo de la memoria de cada persona con cada aroma, las fragancias pueden causar diferentes reacciones psicológicas en cada individuo”.
“Por ejemplo, el aroma de pachulí es uno de los más vendidos en la aromaterapia, pero a mí, personalmente, no me gusta para nada. Y así, hay ejemplos de reacciones con diferentes aromas. Son reacciones personales, y es por eso que se recomienda que cada persona “pruebe” los aromas, compare con las muestras en los almacenes o tiendas, para que aprenda cuáles son los que le producen buenos sentimientos. Porque la aromaterapia es para sentirse mejor, más feliz, más alegre, menos estresado, sin ansiedades”, remarca el especialista.

¿Sirve la aromaterapia para tratar las enfermedades?

Mario explica que la aromaterapia ha sido documentada científicamente por casi ya un siglo. Revela que cada aceite esencial posee dos cualidades. Una, la influencia en el “sentir” de la persona, a nivel psicológico y espiritual. La segunda cualidad es la efectividad tópica de cada aceite esencial.
“Por ejemplo, la lavanda ha sido documentada como ayuda en la cicatrización después de una cortada u operación. La bergamota es usada para curar el eczema o tratar la piel extremadamente seca”, dice Mario.
“Además, para cada enfermedad hay muchas pruebas científicas que muestran la eficacia de la aromaterapia como ayuda en la curación. Y este tema es larguísimo, !asi infinito! Mi mejor consejo es buscar en el internet o en las bibliotecas cualquier enfermedad en cuestión y ver si ha sido tratada utilizando aceites esenciales. O al revés, buscar el aceite esencial y ver qué pruebas científicas existen de su uso y qué enfermedades combate”.

Popularidad aromática

En nuestras ciudades es común toparse con alguna tienda especializada en esencias. Han crecido por todos lados como las margaritas a la orilla de las carreteras. Los beneficios de la aromaterapia son difundidos por estos negocios con tal énfasis, muchas veces tan exageradamente comercial, que naturalmente surgen dudas en nosotros, interrogantes acerca de si estos productos tan promocionados conservan realmente la esencia de la aromaterapia o son una treta más para vender frascos.

¿Cómo saber si son confiables?

“Hay que asegurarse de que los productos son de aromaterapia en verdad. Hay muchos productos con este nombre que no tienen que ver con la aromaterapia, pero que son etiquetados de esa manera porque no hay un ente regulador que los supervise. En todo caso, hay dos reglas básicas para que un producto sea de aromaterapia verdaderamente”, dice Mario.
“Primero, el producto tiene que estar en un frasco de vidrio oscuro, no importa si se trata de cremas, gelatinas para el baño, shampoo o aceites esenciales“.
“Segundo, los nombres de los aceites esenciales deben estar listados antes que los preservativos que contengan. Tienen que decir “aceite esencial” (essential oil), y no extracto de tal o cual cosa, o esencia de tal cosa”.

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